Capítulo 2: El lugar de destino

Capítulo 2: El lugar de destino

Consideraciones para elegir el lugar

La elección del lugar varía de acuerdo a factores como el interés, el tipo de actividad que se busca realizar, las características del grupo, las posibilidades económicas, la disponibilidad de tiempo, y muchos otros. Es muy importante considerar la disponibilidad de servicios turísticos que ofrecen los posibles destinos, así como la existencia de lugares de recreación y de aprovisionamiento de comida o combustible. La información sobre lo mencionado se halla disponible en guías turísticas o revistas especializadas.

El campamento en la sierra y la montaña

El clima montañoso o serrano tiene, por lo general, una apreciable diferencia de temperatura entre el día y la noche, sobre todo en verano. Por esto es necesario prever abrigo suficiente. Usualmente es más húmedo y lluvioso que, por ejemplo, una llanura, lo que hará que necesitemos más recambios de ropa y abrigos impermeables. Los cambios climáticos son más bruscos, es decir, la temperatura baja y sube con mayor rapidez. Debemos siempre estar preparados para estos cambios. Los cambios de temperatura no siempre coinciden con nuestras posibilidades para abrigarnos y protegernos del frío. Aún en verano, esto hace que el consumo de calorías sea mayor. Para realizar un cálculo aproximado, ver el capitulo 9, referido al cuidado personal.

Nuestro calzado y equipo debe adecuarse al terreno. Siempre deben calzarse con medias, ya que al ser más duros pueden ocasionar ampollas. En las zonas montañosas o serranas son frecuentes los pastizales, por lo que es necesario siempre contar con pantalones largos. La exposición al sol debe ser cuidadosa, sobre todo para los más pequeños, ya que por el clima generalmente menos cálido no es tenida en cuenta.

El agua de arroyos serranos y de montaña generalmente es potable si corre en abundancia, pero igualmente conviene tratarla con algún método de potabilización para estar tranquilos. Las caminatas por estas regiones requieren mayor preparación física y a veces equipos especiales (botas fuertes, bastones de trekking, etc.). Nunca hay que adentrarse en picadas o senderos si no se tiene experiencia o se cuenta con un acompañante experimentado.

Los lagos y ríos cordilleranos, al igual que los embalses, tienen una apariencia a veces engañosa, ya que no son tan tranquilos como parecen, pueden llegar a tener grandes profundidades y correntadas inesperadas. En temporadas no estivales el agua alcanza temperaturas muy bajas, que representan un serio peligro si no se cuenta con equipos especiales.

El campamento en lagunas y zonas costeras.

El clima en época estival es generalmente más seco y caluroso en zonas de este tipo. En esta estación, es fundamental contar con un gorro o sombrero que proteja de la exposición al sol. Es bueno recordar que la ropa holgada de color claro es más fresca si debemos soportar mucho calor. Hay que prever mudas de ropa en actividades que hagan transpirar a fin de mantener el cuerpo seco y evitar enfermedades. El calzado debe ser cómodo y fresco, para evitar las micosis pédicas (los "hongos") y otros malestares.

Hay árboles comunes, como los eucaliptos, que son riesgosos ya que sus ramas y gajos se desprenden con los ventarrones. El fuego debe tratarse con cuidado ya que la sequedad, cada vez más frecuente en las zonas costeras de nuestro país en verano, aumenta el riesgo de incendio. Los suelos de estas regiones, más arenosos, no tienen generalmente un alto grado de degradación, y por su sequedad no se recuperan tan rápidamente como los de zonas más húmedas. Por su inclinación, los terrenos costeros rara vez tienen cursos de agua de gran caudal que eliminen las posibles bacterias, por lo que la basura y las letrinas deben estar alejados de ellos.

No es aconsejable planear actividades en verano durante las primeras horas de la tarde, por el intenso calor que suele hacer. También es necesario ser cuidadosos con las actividades acuáticas si hay gente sin experiencia en el grupo y no hay guardavidas cerca. En caminatas o actividades costeras, sobre todo en los cada vez más populares vehículos 4 x 4, es fundamental conocer los horarios de mareas para evitar quedar aislados y con el paso interrumpido. La conducción de estos vehículos en condiciones off road es más compleja de lo que parece, y tener la capacidad de pagarlos no significa tener la de manejarlos. Si no se cuenta con experiencia, es mejor no intentar actividades riesgosas con estos vehículos, como conducir entre escarpadas dunas, en hielo o en caminos de ripio, y recordar siempre que muchas vidas y mucho dinero pueden estar en juego.

El campamento en regiones selváticas y fluviales

Las zonas fluviales o selváticas, como la región mesopotámica de la Argentina, son particularmente cálidas y húmedas. Estas regiones, cuya vegetación es más densa, cuentan con gran cantidad de insectos y alimañas de las que es necesario que nuestra ropa y equipo nos proteja. Además es necesario contar con algún repelente y portar sin excepción los medicamentos necesarios.

La distribución del campamento debe hacerse pensando en los peligros posibles: la proximidad del río, del inicio de la vegetación, etc. Si la zona no es frecuentada, hay que prever algún método de protección contra las alimañas. El fuego es uno de ellos: el humo espanta a los insectos y las llamas a los reptiles y animales. De ser posible, debe ubicarse interpuesto entre la carpa y la vegetación. La carpa nunca debe estar en zonas anegables o más bajas que el río, ya que estos crecen con rapidez por la lluvia, que a veces llega a ser torrencial. La zonas mencionadas, de las que hay que cuidarse, se reconocen porque a pesar de tener el suelo seco, su vegetación y la forma del terreno muestran signos de paso de corrientes de agua.

Perderse en la floresta durante una salida nocturna es muy fácil, por lo que conviene identificar los caminos. Nunca hay que dejar solos a los niños, ya que en caso de emergencia, la vegetación y los frecuentes ruidos de especies animales, como los pájaros, impiden escucharlos.

La gran humedad que existe generalmente en estas regiones a veces dificulta el hallazgo repentino de leña seca. Para estar preparados, siempre es conveniente apartar un poco de leña y cubrirla con un nylon por si nos sorprende un chaparrón y debemos, por ejemplo, secar nuestra ropa al fuego. Esta humedad hace que el peligro de quemazón sea menor, pero igualmente es necesario ser MUY cuidadosos con el fuego. En cuanto a las prevenciones con el agua, nunca debe beberse agua que no corra, aunque parezca clara. Con las altas temperaturas la formación de bacterias es aún más rápida que en el agua que se estanca en temperaturas frías, y generalmente éstas son imperceptibles a simple vista.

Un campamento al lado de un río supone un peligro constante, por más manso que éste parezca. Por eso, nunca está de más llevar un salvavidas y una cuerda, aunque no se planeen actividades acuáticas. Dentro de una zona selvática o semi selvática nunca hay que abandonar las picadas o senderos. Nunca hay que adentrarse en la floresta sin personas experimentadas o sin elementos de orientación, como una brújula, ya que es muy fácil perderse. No hay que transitar en vehículos por caminos desconocidos o poco frecuentados si no sabemos sus condiciones. No hay que ceder a la tentación de probar frutos naturales, por apetitosos que parezcan, si no estamos seguros de su especie.

Los tipos de camping

Parques Nacionales realiza un tipificación de los sitios para acampar dividida en tres: campings organizados, en donde se paga la estadía y se cuenta con infraestructura variable; campings libres, que son espacios en los que está permitido acampar sin costo alguno, sin ningún tipo de infraestructura, sólo en algunos casos los lugares sanitarios demarcados; y campings agrestes, que son espacios privados que no funcionan específicamente como campings, en los que los dueños permiten acampar por un costo variable, que generalmente se pacta antes de instalarse. La Guía del Acampante realiza otra tipificación, más completa:

Campings HAL: son campings urbanos o semiurbanos, que funcionan como verdaderos "Hoteles al Aire Libre". Generalmente se trata de campings con parcelas o lugares de acampe próximos unos a otros, muy utilizados por quienes buscan un alojamiento no hotelero, al aire libre, pero no alejado el centro urbano y sus atractivos.

Campings NAT: a diferencia de los anteriores, los campings naturistas se encuentran más o menos alejados de los centros urbanos. Se caracterizan por el espíritu de conservación del hábitat natural en el que se localizan. Por lo general tienen mayor espacio entre lugar y lugar de acampe, siendo preferido por quienes desean estar lo mas lejos posible de las ciudades, para aprovechar las distintas actividades posibles, en contacto directo con la naturaleza.

Campings COM: se incluyen aquí a los Complejos Turísticos. Se destacan por una mayor cantidad de servicios y alternativas de estadía, incluyendo la opción a cabañas y/o dormitorios, piscina, actividades recreativas, etc. Un Complejo Turístico tiene por objetivo ofrecer múltiples servicios y posibilidades de disfrutar la estadía en el camping, aun sin necesidad de salir del predio.

Campings REC: se trata de campings Recreativos. Son por lo general, los centros recreativos de clubes, sindicatos, municipios, etc., construidos para brindar recreación a sus asociados o a los habitantes de una localidad, con un sector o área habilitado para los acampantes.

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