Capítulo 7: Técnicas de exploración

Capítulo 7: Técnicas de exploración

Orientación

Saber orientarse es muy importante en todas las actividades que hacemos en la naturaleza, ya que a veces nos movemos en un medio que nos es desconocido o al que no estamos acostumbrados, y que carece de las indicaciones de las que disponemos en una ciudad. Hay muchas formas de orientarse, desde las más antiguas y tradicionales, como mediante el sol y las estrellas, hasta las más modernas: los sistemas de posicionamiento satelital.

Orientación por medios naturales:

La forma más común es observando el amanecer y el ocaso. El sol sale por el este y se oculta por el oeste. A partir de allí podemos descubrir los restantes puntos cardinales. Una forma utilizada por los fenicios era clavar una estaca en la tierra apuntando directamente al sol, es decir, de manera tal que no proyecte sombra. Si se aguarda una o dos horas, observaremos que la estaca proyecta sombra sobre el suelo: esta sombra apuntará directamente al este.

Si disponemos de un reloj de agujas, en el hemisferio sur, debe apuntarse las doce del cuadrante al sol, y la bisectriz del ángulo menor que forman la línea seis-doce del reloj (orientada al sol) y la aguja pequeña indicará el norte por la mañana y el sur por la tarde.

Las estrellas son otra herramienta para orientarse. En el hemisferio sur, la más conocida es la Cruz del Sur. Prolongando tres veces y media su "palo" más largo hacia atrás y proyectándolo perpendicularmente a la tierra obtendremos el sur.

La luna también permite determinar los puntos cardinales. En cuarto creciente, las puntas de sus "cuernos" apuntan hacia el este. Esta luna sale al mediodía y se oculta cerca de la medianoche. Por el contrario, en cuarto menguante, estas puntal apuntan al oeste, y su período de permanencia en el firmamento es aproximadamente entre la medianoche y la madrugada.

En el hemisferio sur, los musgos que se forman en las rocas y troncos de los árboles son mucho mayores en las caras de éstos que apuntan al sur, ya que por la inclinación de la tierra, su cara más expuesta al sol es la que mira al norte.

Estos métodos, aunque efectivos en algunos casos, son muy rudimentarios y tienen posibilidades de error si no se aplican con mucho cuidado. No deben suplantar el uso de la brújula o un GPS (global positioning system).

El uso de la brújula

Básicamente, una brújula consiste en una pieza imantada suspendida de un eje que gracias a la atracción magnética que tiene el polo norte, siempre apunta hacia él. Aprendiendo a utilizar alguna de ellas con eficiencia, podremos utilizar cualquier modelo.Una brújula sirve para orientarse, para encontrar la ruta más directa hacia un destino o para sortear un obstáculo natural, como un accidente geográfico.

Advertencia: el norte siempre es 0º en el cuadrante, y los ángulos se miden en sentido horario. De esta forma, tenemos que el Este se ubica a 90º, el Sur a 180º y el Oeste a 270º. Nunca hay que medir los ángulos "hacia atrás" (en sentido anti horario), ya que pude provocar confusiones.

Cómo posicionarse en un mapa

Existe una diferencia entre observar el terreno y mirar un mapa. Si no sabemos ubicarnos en éste, no podremos trazar el "rumbo" hacia nuestro destino, ya que no tenemos el punto inicial. El procedimiento de posicionarse en un mapa se llama también "triangulación". Esta técnica suena más difícil de lo que es, y se comprende fácilmente mediante la práctica.

Para posicionarse en un mapa: ubicar el norte y pararnos en el terreno de cara a él. Luego orientar el mapa en esa dirección, es decir, que el norte del mapa coincida con el norte de nuestra brújula. Luego ubicar algún accidente geográfico visible desde nuestra posición que figure en el mapa y apuntar la brújula hacia él (pico, cima, lago, cascada, etc.). Esta dirección se llama "rumbo".

Al rotar la brújula, la aguja permanecerá apuntando al norte, y en su cuadrante debemos leer el ángulo que se forma entre el norte y el "rumbo". Luego, sobre la carta o mapa, trazamos una línea que pase por el accidente elegido con un ángulo respecto al norte igual al leído en el cuadrante de la brújula. Sobre esa línea imaginaria nos hallaremos ubicados.

Pero como no sabemos específicamente sobre qué punto de esa línea estamos situados, debemos repetir este procedimiento con otro accidente geográfico y trazar una nueva línea. La intersección de ambas líneas en el mapa corresponderá a nuestra situación en el terreno.

Siguiendo un rumbo

Una vez posicionados, podremos trazar el rumbo hacia nuestro destino. Este rumbo es el camino que debemos seguir para llegar a él. Si debemos sortear obstáculos, podremos retomar nuestro rumbo original mediante sencillas operaciones de sumas y restas de ángulos, siempre y cuando tengamos cuidado en la apreciación de las distancia, lo que puede hacerse controlando el tiempo de marcha. Aún siendo cuidadosos, es conveniente realizar más de una triangulación durante una jornada de marcha, ya que evitará cometer errores mayores e irá brindando confianza y seguridad al grupo.

Si cree que se ha extraviado

Si cree que se ha perdido, trate nuevamente de localizarse en el terreno. Aunque tenga que repetir varias veces la operación de triangulación, conviene perder un poco de tiempo y estar seguros del camino a seguir. Busque marcas en el terreno que le ayuden a definir su posición (picos, accidentes geográficos, etc.) y trate de ubicarlas en el mapa. Busque un lugar elevado para tener mejor visión del terreno que lo rodea. También es útil consultar con los miembros del grupo si durante el camino han visto algo que pueda servir para retomar el rumbo. Durante la noche, es posible apreciar a gran distancia el resplandor de las luces de los centros urbanos.

El sistema de posicionamiento global (GPS)

El GPS (sigla en inglés de global positioning system) es un dispositivo electrónico que funciona mediante señales de radio de un número variable de satélites. El aparato funciona como un receptor que decodifica e interpreta esas señales, y además brinda varios tipos de funciones. La primera es lograr un posicionamiento de gran exactitud en grados, minutos y segundos -lo que es prácticamente imposible con una brújula-. Un GPS puede guiarnos desde nuestra posición hacia nuestro objetivo (inclusive siguiendo una ruta con puntos intermedios) por coordenadas tomadas mediante lecturas o ingresadas en su sistema, ya que por ser electrónico cuneta con capacidad para almacenar datos, rutas, diferentes puntos, etc. A pesar de existir varias marcas y modelos, el funcionamiento es similar en todos ellos. Su uso es bastante simple y puede aprenderse rápidamente consultando el manual que los acompaña.

Un GPS es un dispositivo muy útil en regiones como el mar, o un desierto, en las que no contamos con puntos de referencia. Pero al ser un aparato electrónico hay que tener mucho cuidado con él, ya que puede romperse, sus baterías pueden agotarse, etc. Por eso siempre es recomendable llevar una brújula además del GPS y utilizarla.

Interpretación de mapas y cartas

Los mapas y cartas topográficas utilizan códigos de representación que deben conocerse para poder utilizarlos. Uno de ellos, el principal, es la "cuadrícula": es un cuadriculado sobre el mapa con líneas paralelas y perpendiculares a la línea norte-sur ubicadas a una distancia variable de acuerdo a la escala del mapa. Esta escala es el tamaño proporcional en el que se halla representado el terreno. Los mapas vienen en diferentes escalas por la imposibilidad de representar el terreno en su tamaño real.

La escala se halla indicada generalmente en su parte inferior. Por ejemplo: 1:25000; que significa que un metro en el mapa corresponderá a 25000 metros reales, es decir, a 25 kilómetros.

Hay mapas que incluyen "curvas de nivel". Estos son las denominadas cartas topográficas, es decir, que grafican las características del terreno. La superficie de la tierra no es completamente plana, sinó que tiene diferentes niveles en altura. Estos niveles se representan mediante las "curvas de nivel". Cada curva corresponde a una altura en metros sobre el nivel del mar, es decir, representa la unión con una línea de todos los puntos que tienen la misma altura. Las más comunes se representan cada cien metros, pero esto varía de acuerdo a la escala del mapa y la superficie representada. Si no se está habituado a la observación de mapas y cartas, habrá que transportar las curvas de nivel para realizar un perfil topográfico del terreno, y reconocer mejor los desniveles del mismo. Esta operación es muy sencilla y puede realizarse simplemente con un lápiz y una regla.Es necesario prestar atención a esto, ya que una gran diferencia de nivel en el terreno aumentará considerablemente la distancia que tenemos que recorrer entre dos puntos.

Todos los accidentes geográficos y no geográficos que se representan en un mapa o carta tienen asignados por convención determinados signos. Conocer estos signos nos permite asociar el ícono con la realidad e identificar que representan. A continuación se detallan los más comunes.

Colina

Estribo

Picos gemelos de igual altura   |   Picos gemelos de diferente altura

Valle

Volcan

Cabuyería

La cabuyería es la técnica de hacer nudos y trabajar con sogas y cuerdas. Un buen nudo no debe aflojarse con el uso, y debe poder deshacerse fácilmente. Existen sogas de muchos materiales: nylon, algodón, cáñamo, etc. y muchos tipos de acuerdo a su confección dentro de las detalladas. La resistencia al corte de una soga se calcula multiplicando por seis su diámetro. Esto dará la cantidad de kilos aproximada que soporta. Una cuerda para excursionistas siempre debe ser capaz de resistir el peso de una persona adulta suspendida de ella. Una cuerda nunca debe guardarse sucia, rasparse (a menos que sea necesario) o secarse al fuego. Siempre debe llevarse bien enrollada y sin retorcer, lo que acelera su utilización en caso de necesidad. Debe estar siempre libre de nudos y si tiene alguna zona debilitada, identificársela apropiadamente.

Para unir dos cabos o sogas.

Nudo llano. Nudo escota. Nudo de pescador. Nudo Margarita (para acortar una soga)

Nudo Llano

Para fijar una soga:

Ballestrinque. Presilla. Leñador. Pata de ganso. Evadido. Tensor de carpa. Tensor español.

Para hacer un lazo (nudos utilizados en rescates y salvamentos)

As de guía. Ocho. Nudo de medio. Silla de bombero. Como improvisar un arnés. Prusik. Pico de pájaro.

Ballestrinque

As de guía

Pico de pájaro

Amarres:

Cuadrado. Redondo. Trípode.

Cuadrado

Meteorología

Algunas nociones básicas sobre el conocimiento del clima son esenciales para excursionar por la naturaleza. Esto es así porque la mayor parte del tiempo nos hallamos al aire libre, y no contamos generalmente con un refugio seguro como nuestra casa. Una forma bastante acertada de predecir el clima es observando las nubes.

Los cirros (nubes planas y estiradas) indican cambio de tiempo, que será más rápido cuanto más rápido éstos se agrupen. La concentración de cúmulos (nubes como copos de algodón achatadas en su base) indica que el cambio en el estado del tiempo será inminente. La formación de cúmulos nimbos (nubes bajas, cerradas, oscuras y "gordas") indica tormenta.

Si el atardecer muestra un cielo rojizo, el día siguiente traerá buen tiempo. Si está gris o amarillento, seguramente habrá viento. Si el cielo esta densamente nublado, los ruidos son huecos y la visibilidad no es buena, las posibilidades de lluvia son altas. Esto es porque las nubes bajas hacen rebotar los sonidos, y las capas de aire frío ascienden, condensando la humedad existente en ellas.

Durante nuestras actividades o paseos puede sorprendernos algún chaparrón inesperado o incluso una tormenta. Si esto sucede, es necesario encontrar refugio cuanto antes. Si está en un camping, amontone sus pertenencias en el centro de la carpa y busque abrigo en los baños o la cantina. Si nos hallamos fuera de él, alguna cueva o saliente rocosa puede proporcionarnos un buen refugio. Si la tormenta es eléctrica, hay que alejarse de todo tipo de construcciones metálicas, como tinglados, galpones, torres de electricidad y alambrados. Tampoco es bueno refugiarse bajo los árboles, por el peligro que representan los rayos.

Paseos, caminatas y excursiones

NUNCA deben intentarse actividades sin la preparación física o el equipo adecuado. Cuando se sale de paseo, siempre es bueno llevar algún recipiente con agua, alguna fruta o alimento, como chocolates, etc. siempre en cantidad proporcional al esfuerzo que represente la actividad. La observación es fundamental en estas actividades. Un descuido o una distracción pueden significar perderse o tener que caminar mucho más, por eso siempre hay que prestar atención a los caminos y las indicaciones, sobre todo si no estamos familiarizados con el terreno.

Existen formas de marchar que se ajustan a las necesidades de cada situación. Si nos movemos en grupo, la persona más experimentada debe liderar la marcha, ocupando el primer lugar, o eventualmente el segundo, para permitir que algún otro miembro se ejercite como guía. Quien guía debe conocer bien las condiciones y capacidades del grupo, a fin de hacer juicios adecuados. La segunda persona más experimentada es quien debe cerrar la marcha, cuidando que no quede ningún rezagado. Las decisiones y pasos a seguir siempre deben "comentarse", esto hace que el grupo se sienta informado y no tenga la sensación de no saber hacia dónde se dirige.

Hay personas que siempre deben tener un acompañante con ellos. Este es el caso de los niños, los ancianos y quienes hayan sufrido algún percance o alguna lesión. La marcha siempre se debe ajustar al ritmo de los más lentos. En actividades prolongadas, es preferible hacer varias paradas cortas, por ejemplo, cada treinta minutos de caminata, que hacer pocas pero largas, en las que el cuerpo y los músculos pueden enfriarse y costará más retomar el ritmo.

Si hace frío, hay que abrigarse cada vez que se produce un alto, aunque nos parezca innecesario. Estas paradas pueden aprovecharse para tomar agua y comer algo liviano. No es conveniente detenerse a realizar una comida en el medio de una marcha o caminata prolongada, ya que esto provoca pesadez y luego hará más difícil continuar.

Los animales y las plantas

La fauna y la flora son dos de las bellezas más grandes que la naturaleza pone a nuestro alcance en la vida al aire libre. Pero siempre deben tratarse con cuidado y respeto. Hay que recordar que nos movemos en su hábitat, como si fuéramos sus huéspedes. Nunca deben cortarse ramas o árboles, matar animales o molestarlos y ahuyentarlos si no es absolutamente necesario. Hay que tomar precauciones con los animales peligrosos que pudieran existir en la región, ya que siempre los hay, desde pumas hasta pequeños insectos, arañas o víboras. No hay que adentrarse en "territorio salvaje" sin los conocimientos y la protección suficientes.

En nuestro país la ingesta de insectos no es muy común, y los animales que podamos llegar a cazar o pescar son comestibles, salvo muy raras excepciones. NUNCA deben comerse animales si no se sabe cómo murieron. Tampoco peces de aguas estancadas o contaminadas. Nunca se deben comer las vísceras, que son los lugares que frecuentemente alojan las bacterias e infecciones en el caso de que las hubiera.

El berro, la achicoria y la acelga suelen crecer naturalmente cerca de los arroyos. Las mazorcas de maíz son comestibles, y su recolección para consumo personal está permitida, aún en campos privados (por una vieja costumbre de la época de los "linyeras"). Hay muchos hongos similares a los comestibles que en realidad no lo son, y muchas hierbas parecidas a las usadas para hacer té (a la menta o el saúco) que son peligrosas. Por ello siempre debemos estar SEGUROS de lo que consumimos y tomar todos los recaudos posibles (cocinar o lavar bien las verduras, etc.). Hay frutos naturales que parecen muy sabrosos a simple vista, pero que son peligrosos y generan malestares gástricos y estomacales, por eso es necesario ser precavidos en este sentido. La fruta nunca debe consumirse en grandes cantidades y tampoco si no está madura. Las raíces o bulbos siempre deben hervirse, y sólo consumirse si conocemos su origen y especie.

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