Capítulo 10: Primeros auxilios

Capítulo 10: Primeros auxilios

Siempre es bueno que un miembro de la familia esté entrenado en los primeros auxilios. Pero como su nombre lo indica, son solamente los primeros auxilios, es decir, no reemplazan la atención médica, ni siquiera en los casos que parezcan más insignificantes. Son, como muchas técnicas, una cuestión de conocimiento y sentido común, pero también de práctica. Si no se tiene alguno de éstos, nuestra intervención puede ser incluso perjudicial para la víctima. A continuación se detallan los procedimientos más comunes en casos de lastimaduras y accidentes, sobre todo aquellos más frecuentes en las actividades en la naturaleza y al aire libre.

Qué hacer en caso necesitar primeros auxilios

Lo primero que se necesita es mantener la calma. para evaluar rápidamente la situación, inclusive sólo con un vistazo. Lo siguiente es tomar el control y ponerse manos a la obra. Pasos a desarrollar:

Lo primero es aplicar el MES (miro-escucho-siento). Observo su estado a simple vista: si se mueve, si respira, si sangra y por dónde, si algún miembro tiene una posición fuera de lo normal, etc. Además de mirar, hay que escuchar. Si la víctima está consciente, hable con ella. Pregúntele cosas como dónde le duele, qué le pasó, cómo se encuentra. Si no la conoce, pregunte por su nombre, edad, etc. interésese por ella y demuestre tranquilidad y autocontrol, esto hará que el herido confíe en usted y se relaje. Que alguien le tome la mano y le hable mientras usted trabaja. Otro paso es "sentir": si no percibe la respiración, puede acercar la oreja a la boca, o apoyarla en el pecho para sentir el latido, tomarle el pulso, etc.

SIEMPRE DEBEMOS SUPONER LO PEOR, ya que no contamos con formas de saber el grado exacto de lesión. Ante una posible lesión cervical, NO HAY QUE MOVER AL HERIDO A MENOS QUE SEA ABSOLUTAMENTE NECESARIO. Si el paciente está conciente, son indicios de lesión cervical la imposibilidad de mover los miembros inferiores e incluso también los superiores, la falta de sensación cuando se los toca en esa zona y cuando se los estimula con pellizcos, etc. Si los oídos despiden una líquido aceitoso la lesión cervical es grave, ya que esto frecuentemente indica fractura en la base del cráneo.

Una vez reconocida y evaluada la situación, debemos proceder. El paciente debe estar preferentemente acostado sobre su espalda, si su condición permite moverlo. Hay que abrigarlo, aunque la temperatura sea cálida, e inclinar su cabeza hacia un lado para evitar que trague su vómito si esto se produce. No hay que darle agua ni bebidas alcohólicas.

Pulso

Siempre tome el pulso con los dedos índice y mayor juntos, nunca con el pulgar. En la muñeca, siga la línea del dedo gordo y presione suavemente al costado de los tendones visibles sobre la articulación, dos centímetros más debajo de ésta. En el cuello, a un lado de la traquea. Es conveniente practicar antes con uno mismo o con otra persona hasta reconocer el lugar, y en caso de necesidad, encontrarlo rápidamente. Si la víctima no respira puede tener la garganta obstruida por algún objeto, que será necesario remover de ser posible. Si además no tiene pulso, será necesario aplicar técnicas de resucitación cardio pulmonar, que se describen más adelante.

Hemorragias

Generalmente se producen por cortes o heridas. INTENTE NO TOCAR SIN PROTECCIÓN A PERSONAS SANGRANTES YA QUE PUEDEN CONTAGIARLE ALGUNA ENFERMEDAD. Lo primero que hay que hacer es desinfectar con abundante agua limpia y jabón o con algún desinfectante químico. Luego detener la hemorragia, aplicando presión con un apósito o algo que lo reemplace sobre la herida. Nunca hay que aplicar directamente algodón si no tiene algún recubrimiento (gasa, etc.). Una buena forma de improvisar apósitos es con toallitas higiénicas femeninas. Mucha gente suele echar azúcar sobre la herida, ya que la glucosa acelera la coagulación. Si los bordes de la herida son "limpios", hay que juntarlos cuando se presiona. Si hay desgarro, la dificultad será mayor, pero no tendremos seguramente cómo solucionarlo en ese momento. Si la herida es en un miembro, es profunda y sangra profusamente, quizás sea necesario aplicar presión en otros puntos. Esto es peligroso, y debe hacerse con MUCHO CUIDADO. Si la sangre es clara, la lesión es arterial, y debe oprimirse por "arriba" de la misma. Si es oscura, por debajo, ya que la herida involucra una vena. Los puntos de presión son los que marca el dibujo. Si se realiza un torniquete, no debe estar excesivamente apretado y debe aflojarse cada diez minutos por algunos minutos, para permitir que la sangre circule por el miembro. Vigile las señales de infección que puedan producirse en los días posteriores: enrojecimiento de los bordes, hinchazón en la zona de la herida, etc. Para detener una hemorragia nasal, incline la cabeza del paciente hacia atrás, presione sobre el hueso y tapone el orificio nasal con un algodón o gasa humedecidos con agua oxigenada.

Fracturas, luxaciones, esguinces y torceduras

Reconocer cual de estas es la lesión es difícil y requiere de práctica, pero básicamente el tratamiento es el mismo. Requiere la inmovilización del miembro involucrado. Los fracturados, por el dolor y el cuadro traumático, pueden presentar un aumento de la temperatura corporal durante varios días, que no es síntoma de presencia de agentes patógenos. Ante la duda, hay que pensar que la fractura existe para no causar un daño mayor. La inmovilización se realiza con vendajes y tablillas o férulas. Estas pueden improvisarse con maderas, cartones enrollados, etc. pero siempre deben ser planas y rectas. La fijación debe ser de tres puntos y siempre uno debe estar más arriba que la supuesta zona de fractura. Si ésta es expuesta, hay que cohibir la hemorragia como se ha indicado. NUNCA hay que tratar de acomodar el hueso. El herido debe permanecer lo más cómodo posible y abrigado para prevenir un shock. En luxaciones y esguinces es recomendable aplicar hielo.

Vendajes

La función de un vendaje puede ser sostener un apósito o inmovilizar una articulación, proteger una zona afectada, etc. Un vendaje no debe producir dolor. No debe estar muy ajustado o voluminoso. Las puntas de los miembros deben quedar descubiertas para observar en ellas la circulación. No debe aplicarse directamente sobre la piel cuando haya lesiones en ella.

Ampollas y quemaduras

Las ampollas se producen generalmente por un efecto de rozamiento o presión continuo sobre la piel, que reacciona generando una protección. La epidermis que cubre una zona ampollada es su mejor protección. Nunca las reviente. Si se ha reventado, desinfecte la zona y cúbrala con un apósito para prevenir futuros roces.

Una quemadura es una lesión producida por acción del calor, el fuego directo o agentes químicos reactivos. La gravedad de una quemadura se da por su extensión en la superficie del cuerpo y no por su grado. Los síntomas varían de enrojecimiento de la piel, ardor, ampollas, aparición de escaras, desprendimiento de tejidos, shock traumático, etc. Si la víctima tiene las ropas encendidas, trate de ahogar el fuego con una manta, campera, o haciéndolo rodar sobre si mismo. El paciente debe permanecer abrigado. Los vestidos se retirarán de la quemadura sólo cuando se vaya a tratarla y no antes. La zona quemada debe cubrirse con apósitos esterilizados y puede aplicarse alguna crema para quemaduras. Son muy efectivas las que tienen como base la sulfadiazina de plata, que es un buen antiséptico. No se deben aplicar pomadas o ungüentos si la quemadura es profunda, ya que al momento del tratamiento médico deberá ser limpiada y esto lleva tiempo.

Shock traumático:

Son los fenómenos morbosos que se presentan luego de un traumatismo o lesión grave (choque, accidente, explosión, etc.). Consiste en una depresión intensa y brusca de todas las funciones de los centros motor, sensitivo, psíquico, calorífico, etc. El sujeto se presenta inmóvil, pálido, con ojos sin brillo, mirada indiferente, piel blanca y fría, aceleración del pulso, etc. En estos casos se debe combatir la hipotermia abrigando al paciente, colocar la cabeza baja para aumentar la circulación sanguínea en ella, aflojar el cinturón, los puños, etc. para permitir la circulación y reavivarlo frotándole los miembros, tocando su cara y cabeza, estimulándolo con pellizcos, etc.

Shock nervioso:

Los síntomas pueden manifestarse como un sujeto que se muestra nervioso, con los ojos movedizos, temblor en las manos, llanto, sensación de susto, etc. La respiración y el pulso se aceleran y el paciente comienza a hiper ventilar (respirar rápida y entrecortadamente). Este shock es producido por agentes sicológicos, frecuente en personas que quieren llamar la atención o que han recibido un fuerte susto o impresión, por ello tienen un ataque de nervios. Recueste al paciente, hágalo respirar cubriendo su nariz y boca con una bolsa de nylon, para aumentar la inhalación de dióxido de carbono. Reconfórtelo y háblele suavemente obligándolo a responderle hasta que los síntomas desaparezcan.

Descarga eléctrica

Asegúrese de que la víctima no está en contacto con el conductor eléctrico. Si lo está, trate de separarla con un palo o rama, nunca sujetándola directamente, ya que esto hará que también nosotros quedemos "pegados". Examine al accidentado para ver si respira y tiene pulso ya que la descarga puede provocar un paro cardíaco. Aplique resucitación cardio pulmonar si fuera necesario. Mantenga a la persona abrigada y acostada.

Desmayos

Pueden ser por muchos factores. En todos los casos se debe examinar la cara, el pulso, la respuesta a estímulos y la temperatura. La causa más frecuente de desmayos es la lipotimia, o "bajón de presión". Se produce por una falta de irrigación sanguínea en el cerebro. Sus síntomas son la pérdida de conocimiento, la cara palidece, el pulso está débil y la frente suda. Hay que acostar al paciente con la cabeza baja, levantarle los pies, aflojarle los puños, cinto, cuello, sostén, etc., hay que humedecer la cara con agua fresca y darle a inhalar algún estimulante (amoníaco, etc.). La lipotimia es la primera manifestación de un sincope cardíaco. Esto no quiere decir que cuando se produce si o si habrá un sincope, pero conviene tener al paciente bajo vigilancia.

Insolación

Un insolado se presenta débil, aturdido y con náuseas. Deja de sudar, la piel se pone caliente y seca y la temperatura corporal sube. En estos casos hay que recostar al paciente en un lugar fresco. Afloje su cinturón, puños, cuello, etc. Cubra su frente, cuello y muñecas con paños húmedos. Humedezca también la nuca. También puede envolver toda su cabeza con una toalla húmeda. Hidrátelo lentamente disolviendo media cucharadita de sal en un vaso de agua y haciéndolo beber de a cucharadas, ya que de otra forma podría vomitar. Repita esta operación continuamente con breves intervalos entre vaso y vaso. También puede darle zumo de pomelo o naranja.

Picaduras y mordeduras de insectos y animales

Todas las picaduras y mordeduras deben desinfectarse. Si hay aguijón, hay que hacer lo posible por retirarlo. No hay que rascarse la zona afectada ya que esto produce heridas en la piel que agravan la lesión. Hay que aplicar hielo o agua fría sobre la herida para evitar la absorción del posible veneno. Aplicar sobre la picadura alguna loción, como la de calamina. Si la mordedura es de víbora, NUNCA trate de cortar la picadura para absorber el veneno ya que esto no funciona y provoca más daño aún.

Malestares por el agua y la comida

Los alimentos en mal estado y las aguas contaminadas generalmente atacan el organismo con síntomas de malestares gástricos y estomacales: vómitos, palidez, llagas en la boca, acidez estomacal, diarrea, etc. Lo indicado en estos casos es algún medicamento para cortar la diarrea, si la hubiere (pastillas de carbón, agua de hervir arroz, pan quemado, etc.), y una dieta liviana en base a te, caldo, etc. La diarrea y los vómitos pueden provocar deshidratación, por lo que el paciente debe hidratarse continuamente. Si la intoxicación persiste, será necesario consultar a un médico.

Congelamiento e hipotermia

Sus síntomas se presentan como somnolencia, entumecimiento, visión defectuosa, torpeza, pérdida de conocimiento. La piel se pone blanca o amoratada, al igual que los labios. Si no es grave, es decir, se trata sólo de un enfriamiento, cubra al paciente con mantas y retire toda prenda mojada o húmeda. Si está consciente, administre bebidas templadas. Es importante abrigar la cabeza ya que por ella se pierde gran cantidad de calor corporal. Si el congelamiento es grave abrigue al paciente y retire la ropa mojada o húmeda. No frote los miembros ni trate de ejercitárselos. No administre bebidas. No aplique bolsas de agua caliente, ya que el aumento brusco de temperatura agrava la lesión. Si es posible, dele una ducha tibia en la que se irá aumentando gradual y muy lentamente la temperatura. Luego anímelo a que el mismo comience a mover las partes afectadas.

Afección por cuerpos extraños

Si el cuerpo extraño está en la garganta seguramente producirá un atragantamiento. Siente al paciente con la cabeza mas baja que el pecho y de palmadas firmes en su espalda. Si esto no funciona, colóquese detrás de él y una sus manos por debajo del esternón. Levántelo bruscamente apretando con las manos hacia arriba. El aire expulsado suele liberar el objeto. Si esto aún no funciona, quizás sea necesario realizar una traqueotomía. Este procedimiento es muy peligroso y sólo debe hacerse cuando la vida del paciente esté en juego. Para realizarlo, acueste al paciente y tire del mentón hacia atrás para extender el cuello. Palpe la traquea debajo de la nuez de Adán y encontrará una pequeña cavidad. Allí no hay venas ni arterias y los tejidos son lo suficientemente blandos como para cortarlos o introducir un tubo por ellos. Si debe hacer una incisión y no puede perforar con el mismo tubo, hay que colocar de todas formas uno a través de ella (tubo de birome, de una pluma, etc.).

Si el cuerpo extraño está en el ojo, haga que el paciente incline la cabeza hacia atrás y examínelo, NUNCA trate de removerlo si está clavado en el globo ocular. Si no lo está, realice un lavaje vertiendo suavemente agua esterilizada o solución salina en el ojo. Si está en el párpado, puede retirarlo con un hisopo o gasa esterilizados humedecidos. Si no puede retirarlo, cubra el ojo con una gasa sin presionarlo hasta que tenga atención médica.

Un cuerpo extraño en el oído sólo debe retirarse si está visible y puede tomarse con una pinza. No hay que "explorar" el oído para ver si es posible retirarlo ya que seguramente lo empujaremos más adentro, mucho menos con elementos que no permitan tomar al objeto (alambres, hisopos, palillos, etc.).

Respiración artificial y resucitación cardio pulmonar

Si al realizar la observación del paciente comprobamos que este no respira, lo primero que debemos hacer es practicarle algún método de respiración artificial. Hay que comprobar que la boca y las vías respiratorias estén libres de obstrucciones. Existen varios métodos de respiración artificial: silvester, holger-nielsen, etc. pero el más efectivo es el de boca a boca.

Para efectuar respiración artificial: acueste al paciente sobre su espalda, levante el cuello e incline su cabeza hacia atrás empujando el mentón y colocando una mano en la nuca hasta que la tráquea quede lo más recta posible. Coloque su boca sobre la del paciente y tápele la nariz. Si hubo que practicar una traqueotomía, la respiración artificial deberá hacerse a través del conducto, igualmente tapando la nariz y la boca. Si es un niño pequeño sople por la nariz y la boca a la vez. Sople fuerte y parejo como para hinchar el pecho. Retire la boca y trate de escuchar el aire exhalado. Si no lo escucha, y no ve que el pecho se mueve al insuflar, asegúrese de que la posición de la cabeza del herido es correcta y repita la operación. Las repeticiones deben efectuarse cada cinco segundos en adultos y tres segundos en niños.

LA POSICIÓN HORIZONTAL NO ES INDISPENSABLE, PERO SIEMPRE DEBE INCLINARSE LA CABEZA HACIA ATRAS Y LA MANDIBULA HACIA DELANTE. NO SUSPENDA LA MANIOBRA HASTA QUE LA PERSONA COMIENCE A RESPIRAR NUEVAMENTE, LO QUE PUEDE NO SUCEDER HASTA MUCHOS MINUTOS DESPUES.

La resucitación cardio pulmonar es la que requiere masaje cardíaco. Esta técnica siempre se combina con la respiración artificial. Antes de comenzar el masaje, insufle aire artificialmente dos veces. Acueste a la víctima sobre su espalda contra una superficie dura y colóquese a su lado de rodillas. Ponga la parte posterior de su palma sobre el cartílago del esternón, donde indica el dibujo. Coloque la otra mano sobre la primera. Ejerza una presión firme y vertical hacia abajo hasta que el esternón se hunda unos tres centímetros y no suelte inmediatamente. La presión debe hacerse inclinando todo el cuerpo y no solamente con los brazos, ya que pueden no tener la fuerza suficiente y cansarse tras varios minutos. Este es un mecanismo que debe aplicarse con energía, y a veces llega a fracturar alguna costilla, pero eso es irrelevante en un caso de vida o muerte. Las repeticiones deben hacerse entre 70 y 80 veces por minuto. Es conocida la manera de contar diciendo "mil uno, mil dos, mil tres..." para dar tiempos parejos entre masaje y masaje. Si se encuentra solo, la alternancia debe ser 15 masajes, 2 insuflaciones (recordar "152"), si se realiza de a dos, debe ser 5 masajes, 1 insuflación (recordar "51"). Si se trata de un bebe o un niño pequeño, el masaje puede realizarse sólo con los dedos índice y mayor, como muestra el dibujo. UNA PERSONA PUEDE MANTENERSE VIVA CON ESTE MÉTODO POR MUCHO TIEMPO, INCLUSO MÁS DE UNA HORA.

Elementos mínimos que debe contener un botiquín

Gasa estéril - Apósitos de varios tamaños - Algodón - Desinfectante - Agua oxigenada - Alcohol - Tela adhesiva - Vendas de varios anchos - Sales de hidratación oral - Analgésicos - Pastillas de carbón - Hisopos - Bicarbonato de sodio - Pomada para quemaduras - Loción para insectos - Antihistamínicos - Ungüento analgésico desinflamante - Gotas hepáticas - Sal - Azúcar o caramelos - Agujas - Alfileres de gancho - Hojas de afeitar - Pinzas de depilar - Termómetro - Guantes descartables (de látex y de nylon) - Bolsas descartables.

Técnicas para trasladar heridos

Los movimientos siempre deben hacerse siguiendo las órdenes de una sola persona, con cuidado y calma, para no empeorar la situación. Hay varias formas de mover pacientes con el menor esfuerzo posible. Si debe sacarlo de un pozo o barranco, en el capítulo 7 se muestran varios nudos que sirven para efectuar rescates.Si usted está solo, siéntese entre las piernas del herido dándole la espalda, cruce los brazos de éste sobre sus hombros e intente pararse inclinándose hacia adelante. Camine con el cuerpo inclinado haciendo que el herido quede recostado con el pecho sobre su espalda y la cabeza por encima de uno de sus hombros. Otra forma es cargándolo atravesado en sus hombros, pero requiere más esfuerzo para mantener la posición erguida. Debe pasar un brazo entre sus piernas y con este tomar el brazo del herido. Este cruce evitará que se caiga. Si hay dos o más personas para el traslado, una siempre debe ocuparse de la cabeza de la víctima: que no se sacuda, que no se golpee, etc. Una vez recostado en el piso. Coloque una frazada o lona amontonada junto a él y extendida a lo largo, cuidando que la cabeza quede siempre dentro de ella. Arrodíllese a su lado y tomándolo por los hombros y la cintura gírelo hacia un lado y deslice la frazada debajo de él. Colóquese del otro lado y repita la operación. Para levantarlo, arrolle la frazada sobrante a ambos lados del cuerpo y tome ese rollo, evitando que quede como una "hamaca paraguaya". Si puede utilizar dos ramas o troncos para dar rigidez a los lados de la camilla, mejor; y podrá utilizar una campera, un sweater, etc. Una camilla así, tipo "parihuela", puede arrastrarse por una sola persona colgada de los hombros.

En la nieve o el hielo, puede colocar al herido dentro de un saco de dormir con más ropa, y simplemente deslizarlo sobre ellos. Pero cuide de amarrarlo bien a su arnés o a su cuerpo y camine con MUCHA PRECAUCION, ya que si se resbala detenerse será muy difícil. Para cruzar un arroyo, hágalo de espaldas, sosteniendo al herido por debajo de sus hombros y permitiendo que sus piernas floten. Cuide siempre de que su cabeza quede fuera del agua.

Plantas medicinales

Muchas plantas tienen propiedades curativas, y sirven para reponernos de ligeros malestares. La naturaleza nos provee de éstos medicamentos, pero debemos conocer su aspecto y finalidad. A continuación se detallan las de algunas de ellas.

Aloe: la humedad del interior de sus hojas cura quemaduras, paspaduras, agrietamientos y resecamientos en la piel.

Álamo: la infusión de sus hojas verdes elimina gusanos intestinales, infecciones de riñón y vejiga.

Boldo: la infusión de sus hojas es digestiva y tiene propiedades relajantes.

Canelo: la infusión de sus hojas sobre las heridas sirve como desinfectante y como enjuague bucal alivia el dolor de muelas.

Cedrón: la infusión de sus hojas es digestiva y relajante. Sus hojas machacadas alivian el dolor de muelas si se aplican directamente.

Laurel: la infusión de sus hojas provoca sudoración y es buena para eliminar congestiones.

Menta: sus hojas preparadas en infusión alivian malestares estomacales, limpian los riñones y la vejiga.

Nogal: una infusión con sus hojas sirve como tónico estomacal.

Olivo: el aceite de olivo en ayunas sirve como laxante.

Rosa mosqueta: la infusión de rosa mosqueta ayuda a curar la diarrea y las hemorragias intestinales. Como enjuague bucal elimina la halitosis y la irritación de garganta.

Sauco: la infusión con sus hojas ayuda a curar resfriados y la tos. Las flores machacadas sirven para curar quemaduras y paspaduras.

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