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Victoria – Entre Ríos – Parte I - Los “berretines” de Don Lito

Relato de Jan Ernesto - Publicado el 21/05/2010

Lugar de partida: Bahía Blanca (Buenos Aires)
Lugares visitados:

Viajeros: Jan y Mary Geertsen

Vehículo: Kangoo
Alojamiento: Complejo El Ceibo


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Conocimos Vitoria casi sin querer. Buscábamos un lugar apropiado para organizar el primer encuentro de campistas en este año 2010. La elección recayó en el Complejo El Ceibo, ubicado sobre la orilla del arroyo homónimo. Las vivencias del exitoso encuentro se pueden apreciar en este vínculo “Ecos del Encuentro de Victoria”: http://acampante.com/novedades/2010/05/ecos-del-encuentro-en-victoria-entre-rios/

Un amigo, Lisandro Trivisán, comerciante conocido como “Pancho” en la ciudad, nos interesó para entrevistar a dos personajes “referentes” del lugar: Juan Hipólito Stiechr (conocido en el pueblo con Don Lito), y Oscar Lami director del Museo Carlos Anadón, con quiénes tuvimos charlas amenas y muy instructivas.

Don Lito

Siguiendo el orden cronológico de nuestras entrevistas, comenzamos con Don Lito (nacido en 1933), que en su infancia y primera adolescencia fuera ayudante de su padre que por entonces  ejercía, en Rincón de Nogoyá (un paraje al sur de Victoria), el oficio de “farmacéutico idóneo” (habilitación que le otorgara la Provincia). Su vocación lo inclinó a seguir los pasos de su padre, al tiempo que comenzaba a interesarse por cuanto sucedía en la zona. No extraña que luego de recibirse en Rosario de farmacéutico diplomado, junto a su familia, iniciase un negocio del rubro en Victoria. Lito recuerda, que de chico mostró su interés por la lectura, ya que empezó a leer sin ir a la escuela, ayudado por El Gráfico y la revista Billiken. Con el tiempo ha coleccionado recortes periodísticos, notas, fotografías, discos de vinilo, etc., logrando formar un pequeño museo en su casa. Según nos confesó: define su vida como dedicada a tres “berretines” (haciendo mención a una película de Sandrini de 1940). Ellos fueron y siguen siendo: la política, el tango y Victoria: su amada ciudad.

Y sobre Victoria, rápidamente diferencia un antes y un después del viaducto que con sus 13 puentes hoy la vincula a Rosario. Por lo que esta historia, que vivió en carne propia, lo apasiona.

Como dijimos, estudiar farmacia era su objetivo y esto implicaba un ir y venir a Rosario. En esa época se realizaba la travesía en balsas y lanchas cruzando por los riachos y canales durante más de 5 horas. Más adelante, por el túnel subfluvial Paraná – Santa Fe se acortó a 4 horas en colectivo. En su versión, la construcción del actual viaducto fue un sueño que llevó 150 años en concretarse. Cuenta que hay referencias de que ya en 1848 Urquiza lo pensaba como una posibilidad para facilitar el traslado de mercancías y personas. Manda a construir un canal que se conoció como la Zanja de Arce, pero que fracasó por falta de la técnica necesaria para realizarlo.

Vista al Delta desde el viaducto Rosario - Victoria

Hubo posteriormente varias iniciativas frustradas hasta que finalmente el 22 de mayo del 2003 queda inaugurado el viaducto que se extiende por 60 km logra la ansiada comunicación de Victoria con Rosario. El complejo está formado por una autopista entre islas e islotes, cruzando ríos y riachos por numerosos puentes, cuya construcción comenzó en 1998 y se extiende por 60 km. Su recorrido permite apreciar el Delta en toda su magnificencia, siendo un aperitivo para los turistas que llegan por esa vía.  Inaugurado por Menem, que le dio punto final a la historia en el 2003, Don Lito sospecha fue solo posible gracias a la amistad del entonces presidente con Jarolavski.

Sea como fuere, la conexión vial Rosario–Victoria determinó una expansión vertiginosa de la ciudad, que ha duplicado en pocos años su población, cuenta con un hotel 5 estrellas, un casino, una incipiente gastronomía y hotelería complementaria, y está inaugurando un complejo termal realmente imponente sobre la costa del Paraná. No cabe duda que su destino turístico quedó asegurado al abrirse las comunicaciones con el Sur de Santa fe y Córdoba gracias al viaducto.

Abadía

Recordando la historia cuenta que en 1899 llegan los Monjes Benedictinos provenientes de Bellocq (Francia ) quienes inician la Abadía del Niño Dios, que actualmente posee un hermoso edificio junto a una pequeña industria de productos artesanales (licores medicinales, dulces, miel y sus derivados, quesos, etc) En la iglesia se pueden escuchar cantos de estilo gregoriano, acompañados por un órgano tubular. En 1904 se coloca la piedra fundacional y se inicia la construcción del edificio Municipal que se inaugura en 1902. En 1906 se inaugura el edifico del Tiro Federal, conocido como el Castillo donde actualmente funciona la Oficina de Turismo Municipal. Hacia 1910 y hasta 1940 se construyen muchos edificios, donde resalta la herrería artística, las molduras en la construcción, las tallas de madera de la aberturas, muchos de los cuales aún se pueden observar como el del Banco Santander, la Casa del Deporte, el Palacio Municipal, etc. Debido a los hermosos trabajos de herrería de los edificios, Victoria es conocida como la ciudad de las rejas.

El aspecto cultural fue siempre destacado en el pueblo con escritores, escultores, pintores y músicos. La Banda Municipal Sebastián Ingrao tiene más de 90  años y debe su nombre a un músico ejemplar de origen siciliano que realizó, aparte de enseñar a tocar todos los instrumentos de la banda, un trabajo social importante porque el edificio donde funcionaba fue la Escuela Hogar Municipal, establecimiento que dirigió desde 1933 hasta 1981 año en que falleció.

Complejo Termal

Hoy Victoria tiene un potencial enorme, acrecentado por su comunicación reciente con Rosario ya sea en lo productivo con ganadería y agricultura como en lo turístico. La realización de las Termas Victoria del Agua, le dará un nuevo auge a la ciudad.

Lo que resalta Don Lito de Victoria es la tranquilidad de la ciudad, la cordialidad de su gente que llega rápidamente al tuteo y al trato amigable. Además comparte otros hitos históricos con nuestro segundo entrevistado, el directos del Museo de la ciudad, don Oscar Lami, por lo que para no reiterarnos los invitamos a seguir leyendo la segunda parte de este relato en este vínculo: http://acampante.com/relato/715/victoria--entre-rios--parte-ii---la-voz-del-museo-oscar-lami

Comentarios sobre Victoria – Entre Ríos – Parte I - Los “berretines” de Don Lito

muy lindo y emotivo yo a victoria lo conosi de pasada antes del viaducto y me parecio un lugar hermoso. lo felicito a don lito por su perseverancia y por defender tambien a su ciudad

carlos h. castelli | san martin villa libertad. buenos aires.  | 24/12/2011

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