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Visita a Andacollo y Huinguanco en el alto Neuquén

Relato de Jan Ernesto - Publicado el 05/03/2011

Lugar de partida: Bahía Blanca (Buenos Aires)
Lugares visitados:

Viajeros: Jan y María Elena

Vehículo: Kangoo
Alojamiento: Cabaña


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Visita a Andacollo y Huinguanco

En nuestro viaje al alto Neuquén, luego de una primera escala en Chos Malal (ver al respecto: http://acampante.com/relato/731/vista-a-chos-malal- ), partimos a nuestro segundo objetivo: Andacollo – Huinguanco donde llegamos por la ruta 43 casi íntegramente asfaltada.

Mucho antes de llegar a nuestro destino, arriba de los pequeños valles, ríos o arroyos y puestos de veraneada, observamos en las laderas de los cerros de la Cordillera del Viento, grandes plantaciones de pinos. Luego habríamos de ver repetido este fenómeno hasta muy al norte, más allá de Varvarco, y enterarnos que este plan forestal ha logrado que el 12 % de la superficie destinada al efecto en la provincia se localiza en el Alto Neuquén.

Andacollo

Llegar a Andacollo fue un paseo agradable y llegamos sobre las 10,30 hs, pero encontrar alojamiento fue todo un tema. Como Huinguanco está a solo 6 Km de Andacollo y teníamos buenas referencias del camping Rayen Mapu fuimos con intenciones de instalarnos allí. Se trata de un complejo muy pequeño, de esos que yo llamo campings boutique por su tamaño, cuidado y la atención personalizada de los dueños. Pero justo esa mañana éstos últimos no estaban ni estarían durante todo el día, así que se nos frustró la posibilidad de alojarnos allí. Tratamos de encontrar otros propietarios, ahora ya de cabañas, con igual resultado. Por lo que recomendamos reservar alojamiento con tiempo si pueden prever fecha de arribo a la zona, lo que nosotros no pudimos hacer.

Así que regresamos a Andacollo, donde con la amable ayuda de las chicas de la oficina de turismo finalmente logramos, recién a las 13,00 hs, una cabaña agradable con buena vista al río Neuquén y los cerros multicolores que nos recordaron un tanto las quebradas de Salta y Jujuy, salvando las distancias (que no se ofendan los norteños). Antes habíamos pasado por el camping municipal, pero si bien el predio es muy agradable, los sanitarios son un desastre, lo que parece una constante de los campings municipales en toda la región, con la excepción del camping de Las Lajas, que tiene uno de los mejores cuerpos sanitarios que hemos visto. Vaya un fuerte tirón de orejas para los intendentes a quienes les quepa el sayo, o que al menos se interesen por el turismo campista.

Vista en Andacollo

Luego de un almuerzo casero, en eso la cabaña ayuda por cierto, una buena siesta y el consabido mate en el balcón que les mostramos en la foto, recordé el consejo de mi amigo Eduardo Detang, editor de la Guía de La Cordillera Verde, de que debía entrevistar a Isidro Belver. Como “Claro” no tienen señal en el lugar fuimos a una cabina y contacté a Isidro que sin dudarlo nos invitó a ir a su casa, los que significó regresar a Huinguanco.

Y la verdad es que nos sorprendió la amabilidad, conocimiento y generosa charla de este nuevo amigo, que para romper el primer impacto del encuentro nos abrió un  riquísimo budín de Ñaco hecho por él mismo. Así que arrancamos con el Ñaco, alimento centenario de la zona consistente en una harina de trigo previamente tostado (en este caso por el propio Isidro) sobre el que hay toda una historia que bien vale leer: https://sites.google.com/site/neuteca200/el-naco-el-pan-de-los-pobres

Isidro, que supo ser cura muchos años, pero como decimos vulgarmente “largó la sotana” para hacerse de una vida propia, eligió Huinguanco como SU LUGAR en este mundo. La hermosura del lugar bastaría para explicar su decisión pero pensamos que su respuesta hablaría más del lugar que lo que uno puede trasmitir como fruto de la impresión por ver aquellos paisajes y la sorpresa de “lo nuevo”.

 Huinguanco - foto Complejo Rayen Mapu

Dijo el propio Belver:

“…como en Huinganco tenía amistades con casa disponible, esa fue una razón, pero la verdadera fue que en Huinganco tenía a Rogelio Figueroa con quien siempre tuvimos mucha amistad por proyectos, emprendimientos y trabajos con la comunidad. Y él me dijo que si yo quería podría hacerme cargo de la piscicultura (que yo había ayudado a crear y organizar en el año 1978). Así que ya tenía trabajo. Pero el motivo último era que en ese momento, Huinganco era una comunidad ejemplo de participación comunitaria y nuevos proyectos con muchísimas expectativas de cosas nuevas. Por lo que quedarme aquí fue natural…”

La charla venía tan bien que decidimos abusar de Isidro y le preguntamos sobre Andacollo, lo que nos ahorraría una larga investigación. Sabíamos que el pueblo se posiciona como el centro vital de servicios y puerta de acceso al norte neuquino, derivando naturalmente el desarrollo para el turismo a la Villa en Huiguanco. Pero la pregunta era ¿de dónde viene Andacollo? Sabíamos que unos mineros chilenos fueron los pioneros y que como vinieron de Andacollo en Chile terminó denominándose así al paraje antes conocido como El Durazno. Es decir, el tema del oro no se puede obviar si se quiere entender la historia del lugar.

Andacollo - Plaza

Le dejamos la palabra a Belver:  

“¡¡¡La minería del oro!!!!  Un gran tema que no se resuelve ni con la Barrick ni con Grenpeace.... Es una carga histórica y cultural que dio origen a Andacollo y Huinganco. Otros pueblos fueron ganaderos o agricultores, pero Huinganco y Andacollo  -más allá de sus  curiosidades históricas-, nacieron mineros del oro. Y porque era tan importante se llama Departamento Minas y no de Pinos, Vacas, Chivos, etc.... Ahora bien, el sueño pirquinero del lavadero y el pequeño minero con su burro y el plato, se acabó hace mucho. Viéndolo ahora, lo correcto hubiera sido dejarlo como quedó entonces: "muerto". Pero, algunos iluminados del momento, crearon Cormine (Corporación Minera del Neuquén) que relanzó la minería, tomó gente, reactivó algunas galerías y pagó sueldos del estado durante 15 años, sin producir un gramo de oro.... Y nadie dijo nada porque los mineros eran padres, hermanos, tíos, amigos "nuestros" y conocidos. Luego, otros iluminados, lo "vendieron" sucesivamente a privados (Chinos, belgas, canadienses, chilenos). Y hoy en día está concesionado (no hay venta de tierras ni derechos, sino concesión manejada por el antiguo Cormine, hoy Dirección de minería), y se han sucedido las "compras" internas de la empresa con nuevos y sucesivos inversores, gerentes, y "dueños" y ya no se sabe quién lo maneja….En cuanto a los riesgos y lo que hoy está de moda como el tema contaminación, la ecología, etc. hay que decir: esto no es un emprendimiento a cielo abierto, sino en galerías y lo que se contamina en todo caso es el paisaje, lo que no es poco desde luego. El agua, que fue un problema en su momento, hoy es llevada en camiones desde el Neuquén y no se toca la del arroyo Huaraco. Además, aquí sólo se hace molienda y flotación -primera parte de la extracción del oro- sin el uso de cianuro. Según se afirma, lo que se utiliza es un detergente biodegradable industrial que levanta las partículas de oro y produce el famoso concentrado. Éste -junto con otros minerales valiosos- (plata especialmente) es llevado  a Chile para su procesamiento, quedando acumulado el estéril, la arena de la molienda que hay que depositar en algún lado (de una tonelada de mineral, se puede extraer de 4 a 8 o más gramos de oro...). De última hay garantes para la seguridad en todas las áreas: Dirección provincial de minería, Policía minera, Gendarmería Nacional y los intendentes municipales de Andacollo y Huinganco”.

Huinguanco - Foto Complejo Rayen Mapu

Si para comprender Andacollo había que bucear en la historia minera de la zona, para entender Huinguanco había que hacerlo en la historia forestal. Y sobre esto nos dice Belver:

“La historia de la forestación es la mini odisea de un visionario y quienes lo apoyaron para dar vida a un Huinganco, que desaparecía junto con el agotamiento del oro de lavadero. Rogelio Figueroa, como intendente de Huinganco (Comisión de Fomento creada en 1964), y ante el éxodo de familias enteras por falta de trabajo,  inicia un vivero municipal de pinos, álamos y frutales; imitando la experiencia que ya había visto y acompañado en la escuela de su padre desde 1947 y cuyos frutos de pinos, traídos de Chile, ya daban piñas útiles. La experiencia es apropiada (para bien en ese momento) por el gobierno provincial quien asume en 1968 el pago y los implementos para dar vida a "bosques comunales" en un Vivero provincial, siendo el de Huinganco, el primero del país. En 1972 se hacen las primeras forestaciones "masivas": 1200 pinos y 500 álamos de estacas.... "El primer bosque comunal argentino".... Y después es historia conocida con distintas variantes, marcado especialmente con la desaparición física temprana de Rogelio Figueroa. Todos los pinos del norte y de buena parte del Neuquén fueron producidos en Huinganco en sus mejores tiempos y todos los municipios tomaron el ejemplo de forestar en "bosques comunales", incluso Huinganco forestó por sí en lugares como cerca del Domuyo o en Las Lagunas en lo que se llamó "parcelas experimentales" para ver si funcionaba. Y funcionó, pero... hasta acá llego yo porque hay muchísimo más que decir…“. Volveremos sobre este tema en otro relato sobre Manzano Amargo.

 

Complejo Rayen Mapu

Para contactarse con el complejo Rayen Mapu, a quien le robamos un par de fotos,  visite:

http://www.complejorayenmapu.com.ar

Comentarios sobre Visita a Andacollo y Huinguanco en el alto Neuquén

Jan:
Espectacular el comentario...
Pensar que el abril del 2010 bajé de Barrancas a Junín de los Andes, conocí el Parque provincial Tromen, pasé por Chos Malal y por falta de gasoil no entré a Andacollo, pero ya vendrá otra oportunidad.-

Saludos - Indio

Juan José López | Candelaria. Misiones.  | 11/12/2011

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