Relatos de Viajeros

Relatos de viajes » Fotos de viajes »

Registrate o iniciá sesión para compartir tus experiencias de viajes con todo el mundo

Visita a Manzano Amargo y Varvarco – Norte de Neuquén

Relato de Jan Ernesto - Publicado el 08/03/2011

Lugar de partida: Bahía Blanca (Buenos Aires)
Lugares visitados:

Viajeros: Jan y María Elena

Vehículo: Kangoo
Alojamiento: Departamento en las Ovejas


Ver comentarios (4) »

Visita a Manzano Amargo y Varvarco – Norte de Neuquén (hacer clic en las fotos para verlas mejor)

Este es el último de los relatos de nuestro viaje por el Alto Neuquén. Los anteriores se pueden leer en estos vínculos: Chos Malal: http://acampante.com/relato/731/vista-a-chos-malal 

Andacollo y Huinguanco: http://acampante.com/relato/733/visita-a-andacollo-y-huinguanco-en-el-alto-neuquen

Las Ovejas y Lagunas de Epulauquen: http://acampante.com/relato/735/visita-a-las-ovejas-y-lagunas-de-epulauquen 

 

Seguimos con base en Las Ovejas para dedicar dos días a estos nuevos lugares. Primero fuimos a Manzano Amargo, que nos intrigaba desde que salimos de Bahía Blanca. Resulta que María Elena al dar de alta esta localidad en Acampante.com no encontraba casi nada en Google que le ayudase a decir algo respecto a la misma, pero tomó contacto con Edgar Colombo que al menos le permitió usar una foto de su blog para ilustrar el lugar. Y la verdad que solo con mirar sus imágenes uno se enamora de Manzano Amargo y su entorno. Tanta belleza y no sabíamos de su existencia. Ahora nos enteramos que Edgar larga Bs. As. y planea radicarse definitivamente en este paraíso y dedicarse al alquiler de unas cabañas que ha estado construyendo. Buena jugada, el lugar va a estallar turísticamente en forma indetenible, lástima no tener la edad para imitarlo.

Va una de las fotos del blog de Edgar. Ver el resto en http://manzanoamargo.blogspot.com

 

Manzano Amargo - foto de Edgar Colombo

Salimos de Las Ovejas por la ruta 43 rumbo a Varvarco, y un par de Km antes de llegar tomamos la ruta 54 que va hasta Pichi Neuquén, y más al norte a las Lagunas de Varvarco Tapia y Varvarco Campos, pesqueros de excelente reputación entre los amantes de la pesca deportiva. Pero nosotros solo llegamos hasta Manzano Amargo.  Allí se recuesta, entre las montañas y el río Neuquén una muy pequeña villa que surge recién en 1978.  A esa altura, el río apenas recibió los primeros afluentes, siendo el del arroyo Pichi Neuquén el más importante, por lo que es posible disfrutarlo casi virgen de intervención humana. Sus aguas aun son transparentes, lo que no pasará a partir de sumar al río Varvarco, que al ser turbias “lo ensucia” con sus sedimentos de origen volcánico, como vimos claramente en todo el recorrido hasta Andacollo.

Manzano Amargo  

¡Qué lugar! Exclamamos con mi mujer al unísono, aquí sí que se podría venir una semana y olvidarse del mundo. En todas las casas había flores preciosas que alegraban la vista. Fuimos hasta el camping que en realidad es más bien un parador, con buena forestación y lugares para pasar el día junto al río, curiosamente sin nadie que atendiera el lugar, que sin embargo estaba abierto y disponible, salvo los elementales sanitarios que se encontraban cerrados con llave. Curiosos porque casi no vimos gente, paramos junto a unos chicos y les preguntamos: ¿Qué Hacen Uds. habitualmente en el pueblo? Se miraron y respondieron con su mejor sonrisa: “pues nada…” seguimos: ¿hay un pool, un ciber o algo donde concurran? Ya con asombro preguntaron a su vez “¿qué es eso?”, luego: ¿Y se pesca en el lugar, Uds. pescan? A lo que asintieron aclarando que “con devolución”. Otra pregunta que nos hacíamos, y que la derivamos a la oficina de turismo era el origen del nombre del pueblo. La respuesta: “Debe su nombre a un manzano silvestre de 118 años, con frutos de un pequeño tamaño y sabor amargo” ¿Simple verdad? 

Manzano Amargo - Cascada La Fragua

El atractivo ícono del lugar es la cascada de La Fragua, hacia donde nos dirigimos ya con el plan de tomar allí un rico mate. El trayecto es corto (4 Km) y muchos van caminando desde el pueblo. Al llegar a la base de un cerro hay un lugar de estacionamiento desde el que se ve la cascada, y parte un sendero que llega bastante cerca de la misma, para sacar la foto obligada del lugar. La caída es de unos 40 mts. Y el ruido al golpear las piedras junto al vapor que se levanta recuerda una fragua, de allí su nombre. En la oficina de turismo indican otros atractivos como los denominados Chenques (cuevas que se observan a simple vista en las montañas en los alrededores del pueblo, y que solían usar como refugios los indígenas en su época), el Cerro de la Cruz y sobre todo el Bosque Los Roblecillos a 13 Km del lugar, pero hoy cerrado al público por el propietario.  

Pinar en Manzano Amargo - foto Edgar Colombo  

La actividad en la villa es básicamente la derivada de una forestación totalmente diferente al resto del Alto Neuquén, que como hemos expuesto en los relatos anteriores se encuentra todo forestado, pero no se explota en aserraderos sino que se ralea para leña (sobre todo para hornos de ladrillos de Chos Malal o Mariano Moreno), postes, vigas de techo, construcción de cabañas, etc. Esto nos explicó el amigo Belver al respecto, pero decía también: “Sin embargo, algo distinto está pasando en Manzano Amargo que puede revertir la situación. Allí los bosques no son comunales, del municipio, sino de la propia gente a través de la Asociación de Fomento Rural”.

Quizá por esta razón vimos un par de pequeños establecimientos camino a funcionar como verdaderos aserraderos. La economía se complementa con la ganadería caprina y bovina en pequeña escala y la modalidad clásica de la región: veraneada – invernada. Finalmente el turismo ya ha comenzado a generar recursos y claramente se vislumbra como la industria del futuro.

 

Av. principal en Las Ovejas - Foto de María Elena

De regreso a Las Ovejas, donde llegamos casi de noche como se ve en la foto que sacó María Elena extrañada por los caballos cruzando la calle principal del pueblo tan tranquilamente. Se mezclaban las sensaciones fuertes de ese día y la alegría de haber estado en las Lagunas, con cierta resignación de que el día siguiente era nuestra última jornada de las cortas vacaciones de este verano. Pasamos por la Casa de la Cultura de Las Ovejas observando con impotencia los tejidos de telar que no podíamos comprar, luego preparamos algo de cenar en el departamento y encontramos el sueño preparándonos imaginariamente para el día después.

Varvarco - encuentro ríos Neuquén y Varvarco 

En nuestra última jornada salimos temprano rumbo a las termas de Aguas Calientes, nuestro objetivo central.  Si bien nuestro título incluye el nombre de Varvarco (que significa “agua a borbotones”) como la segunda localidad visitada, debemos aclarar que pasamos rápidamente por este poblado, ya que soplaba un fuerte viento y no queríamos perder mucho tiempo y  estábamos ansiosos por seguir nuestro camino. Vimos sí, desde un lindo parador al efecto, la unión de los ríos Neuquén y Varvarco (verlo en la foto), y cómo este último transfiere su tono gris lechoso al primero.

Camping Municipal de Varvarco

Luego, fieles a nuestra pasión de años, fuimos a visitar al camping municipal, que por su forestación y trabajos en marcha parece en construcción, y desde luego en el tema de los cuerpos sanitarios parece seguir los pasos de la mayoría de los municipios: no darle importancia y hacer lo elemental. Lástima si no hacen unos buenos baños ya que el resto parece bien encaminado.

Vimos también lindas cabañas que indican que muchos se alojan aquí para los recorridos más al norte del circuito, sobre todos aquellos cuyos vehículos les permiten llegar hasta el pié del volcán Domuyo que domina orgullosamente todo el paisaje en la zona.

Los Bolillos  

Desde Varvarco a Aguas Calientes hay casi 40 km de ripio, y a mitad del recorrido se torna muy sinuoso y de montaña con curvas y contracurvas, por lo que hay que andar con cuidado.  A pocos Km nos desviamos hacia la izquierda para entrar a ver Los Bolillos, por un caminito bastante áspero por cierto. Camino o huella que me hizo pensar varias veces en la santa madre de mi amigo Eduardo Detang (editor de la Guía de la Cordillera Verde), quién para motivarnos a no dejar de visitar el lugar lo comparó, con no poca exageración con Capadocia en Turquía, a sabiendas de que no iremos nunca a tal lugar lamentablemente. Pero la verdad es que valía es esfuerzo, uno no deja de sorprenderse de los caprichos de la naturaleza para maravillarnos de una u otra forma, y en este caso ha sido la acción del viento quien ha logrado estas raras llamado Los Bolillos.

Cerro Domuyo  

Ya en pleno camino sinuoso, en una de las tantas curvas pudimos apreciar desde lejos la imagen altiva del Domuyo que con sus 4709 metros de altura atrae a los alpinistas de todo el mundo, que es uno de los atractivos turísticos que promueve la región, y explica en parte el desarrollo de complejos de cabañas en Varvarco, donde en la oficina de turismo mantienen actualizada la información sobre el estado del camino a la base del Cerro. Camino al que se accede justo antes de arribar a Aguas Calientes y que también permite llegar a Los Tachos, otra alternativa termal bastante concurrida. El cerro Domuyo pertenece a la Cordillera del Viento y se encuentra dentro de parque Provincial Domuyo que fue creado en el año 1989.

Cajón del Atreuco

En otra de las curvas camino a nuestro destinos nos encontramos con el Cajón del Atreuco, un afluente del río Varvarco, y allí mismo se ve una construcción precaria de uno de los tantos refugios de quienes llevan su ganado a veranear. La vista es preciosa y permite admirar el contraste de los diferentes tonos marrones de la montaña en la que se ha ido encajonando el Atreuco, con los verdes de los bajos cercanos al agua del río.

El camino sigue dando sus vueltas hasta llegar a una estepa más plana donde encontramos Aguas Calientes, que integra el área del sistema Domuyo. No es una localidad, apenas un paraje cuya única infraestructura es un complejo de 4 cabañas pertenecientes al Instituto de Seguridad Social de Neuquén, y hay unos sanitarios de libre uso y unos lugares para sentarse a la sombra a descansar y comer al aire libre, cosa que luego de aprovechar los baños termales hicimos.

Aguas Calientes - área termal  

Las termas son totalmente libres de toda manipulación del hombre, a campo abierto, con  unas pequeñas ollas que se forman en la bajada de las aguas por los arroyos de la zona (que se originan en surgentes tipo geiseres), y que según su ubicación tienen  diferentes grados de temperatura llegando en algunos casos casi a los 50 grados, por lo que es conveniente tener precaución al bañarse en ellas.  Son conocidas desde tiempos remotos por los aborígenes y por los chilenos que venían a aprovechar sus bondades, ya que son aguas mineralizadas, en una proporción aun mayor que las aguas de Copahue. Solo permiten la vida de algas que soportan hasta 70 grados, y según se dice tienen propiedades terapéuticas beneficiosas para la piel.

María Elena disfrutando las termas

Y como es usual, todo lo bueno tiene un final, y luego de almorzar debajo de los árboles del lugar, y descansar un rato decidimos rumbear tranquilos y satisfechos a Las Ovejas. Al día siguiente regresamos hasta Río Colorado en una primera escala de la “vuelta a casa”, visitando a nuestros hijos varones que allí viven.

Conclusión: fue un viaje maravilloso y les decimos a todos que vale la pena ser visitado y conocido.

 

Comentarios sobre Visita a Manzano Amargo y Varvarco – Norte de Neuquén

NOS GUSTO MUCHISIMO EL LUGAR, EL RELATO ESTA BARBARO,ESTAMOS PLANEANDO LLEGAR A ESOS LUGARES ANTES DE FIN DE AÑO.
TENEMOS UN MOTORHOME CHICO NO SE SERA FACIL DE VIAJAR EN ESE TIPO DE VEICULO O TRENDRA QUE SER EN AUTOMOVIL.

HECTOR | 25 DE MAYO. bs as.  | 16/05/2012

Woow Me Encanta!

juliana | argentina . neuquen .  | 22/09/2011

Completá el formulario para dejar tu comentario

Anunciá en ACAMPANTE.com