Un destino con forma de ruta

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“Ciudad de museos”

Martes 9 de febrero

“Ciudad de museos”

Desperté de la manera más común: abriendo mis ojos. Cuando miro alrededor descubro que mis compañeros de habitación ya no estaban, discretamente habrían dejado el cuarto mientras yo dormía. Era bastante temprano todavía así que ellos deben haber salido de madrugada.

 

Incorporándome despacito me puse de pie y abrí la puerta entre despeinado y algo dormido todavía.

 

El hospedaje de Elcira es como la casa de una abuela: la decoración es antigua, los espacios son grandes, llenos de gente y uno puede andar por donde sea tocando todo (y hasta descalzo) sin que la doña se enoje. Me resulta entre divertido y tierno añorar jugando a estar de visita en lo de mi abuela Pepa.

 

La cocina es el lugar de encuentro por excelencia, allí calenté agua para mis mates de siempre.

 

La casa se fue despertando de a poco, el silencio que se callaba daba cuenta de quienes se levantaban y comenzaban la ceremonia del desayuno. Entre ellos se encontraban Roy y su amigo Gray, ambos de Israel. La charla con ellos comenzó cuando me preguntaron algo que no recuerdo muy bien, creo que respecto a la conexión inalámbrica de Internet o de alguna página web en particular, cuestión es que nuestro diálogo se extendió hasta pasado el medio día.

Ellos vienen viajando desde hace bastante y les queda aún mucho más por recorrer de Argentina y de América Latina. Habiendo concluido los tres años de servicio militar obligatorio en su país, comenzaron a viajar. Me han explicado varias veces el sistema por el cual es muy común ver israelíes de su edad viajando, NUNCA LO ENTENDÍ, es algo así como que cuando terminan el S. M. el estado les financia un viaje a donde ellos quieras, la gran mayoría opta por América Latina, … en fin … viajan.

 

De a poquito fuimos intercambiando anécdotas de viaje, hablamos de las realidades de nuestros países, las propias, familia, etc. hasta llegar al gran tema: nuestros sueños. Los tres alcanzamos una concentración tal que nuestra mutua conexión sobrepasó las barreras de un inglés entrecortado. Nos escuchábamos con respetuosa atención y aportamos comentarios cada uno en su justa medida. El tiempo transcurría y nosotros como si nada,… sencillamente soñando juntos.

 

Es sumamente enriquecedor compartir y escuchar las experiencias entre viajeros ya que siendo tan distintos somos tan iguales.

 

“Ciudad de museos”

Roy y Gray resultaron ser dos personas excelentes que se ganaron el título de Amigos, el tiempo compartido fue suficiente para confirmarlo. Hace muchísimo ya que no mantengo este tipo de diálogo con alguno de mis amigos de toda la vida, será porque dejamos nuestros asuntos en mano de los supuestos o damos por entendidas las cosas ya que “nos conocemos desde hace mucho”. Son temas recurrentes en los asados y reuniones el precio de las cosas, el cambio del coche, el trabajo, las tarifas de los alquileres y las propiedades….  de la Vida ni hablar. Me intoxica. Por eso también viajo, no para escapar sino para corroborar que hay otra realidad donde las personas llevan adelante sus sueños HOY, no el famoso “algún día”.

 

HOY es el “algún día” de ayer y si no incorporamos este concepto “algún día” siempre será eso, o mejor dicho será nunca. Viene a mi memoria un comentario que realizó Florencia en uno de los relatos del blog: (textual)

 

Leo, casualmente, en mi casa, cambiando de canal, me quedo escuchando tu historia en "A Toda Costa" ahora estas hablando sobre que "siempre tendrás el viento en contra andando en bicicleta"!! Realmente te felicito, es genial lo que pudiste vivir, debes estar agradecido con la vida. Soy diseñadora gráfica, amo la fotografía, y, si tuviese dos vidas, una la dedicaría a que mi vida sea una aventura cada día....

 

A lo que respondí:

 

Si tuvieses dos vidas..., ÉSTA SERÍA LA QUE TENÉS QUE INVERTIR en VOS. YA MISMO!

 

Sin pretender considerarme un gurú de la autoayuda o alguna especie de guía espiritual, estoy convencido de que la vida es muchísimo más sencilla de lo que creemos, somos nosotros los complicados. Somos nosotros también débiles porque optamos por el camino más corto: el de la resignación. Cuando el miedo gana se sube al podio de la resignación. Hace tiempo y a lo lejos un amigo, mayor él, me dijo que el miedo es la falta de Fe. Cuanta razón.

 

Darío, mecánico y entrenador de voley que vive a la vuelta de mi casa, me propuso en uno de los primeros mensajes que recibí en el blog lo siguiente:

 

“Busca RAZONES para el éxito y no EXCUSAS para el fracaso.”

 

Así que a no tenerle miedo a la vida y a encontrar RAZONES que a vivir se aprende viviendo. Tenemos un solo cartucho y no debemos desperdiciarlo, afinemos la puntería de nuestra vida con mira en nuestros sueños, que seguro la recompensa valdrá la pena. Tengamos Fe.

 

Roy y Gray tenían una excursión así que antes de despedirnos nos invitamos mutuamente a visitarnos en nuestros hogares, yo los invité a Rosario y ellos a Tel Aviv. Nos fundimos en un abrazo cuando nos dijimos “hasta luego, see you soon, נתראה בקרוב”.

 

Destiné algunas horas a escribir mis crónicas del viaje hasta las 16:00 hs, momento en el que Fede y Analía me pasaron a buscar por el hospedaje.

 

Fuimos a matear a la costanera, como era muy fuerte el viento, nos quedamos dentro del auto. Cuando se acabó el primer termo de agua caliente decidimos ir a recorrer los diversos y variados museos que se promocionan en el mapa de la ciudad que me había dado Elcira.

 

Fuimos al Museo Ferroviario y lo encontramos cerrado por reformas. Luego llegamos hasta el Museo Naval y la Casa Georges que también estaban cerrados. A la vuelta se encontraba el Museo de Prefectura junto al Museo Malvinas, ambos también cerrados, el último en condiciones de ruina.

 

Nos pareció decepcionante observar que se anunciaban muchos museos que se encontraban cerrados o abandonados. Creo que la ciudad deberá hacer algo al respecto o al menos, no promocionar esos espacios como atracción turística.

 

Encontramos consuelo a nuestras ganas de “musear” en el Museo de los Pioneros “Casa Parisi” que estaba abierto. Es una vieja casa de madera que, en el pasado, había pertenecido al gobernador de Santa Cruz, nos cuenta la mujer guía. En ella es posible observar diversos artículos domésticos, vestimenta, fotografías y demás objetos propios de otra época que se exponen a lo largo de los cinco ambientes que presenta la casa. La visita nos resultó atractiva y sació nuestro desengaño anterior. La habitación que mas llamó mi atención fue una de la planta alta donde se encontraban colgadas varias fotografías de antaño con su descripción al costado. Dos de ellas justificaron el esfuerzo de llegar hasta Río Gallegos, la primera era una foto de Charlote Fairchild, quien en el año 1952 unió Río Gallegos con la Capital Federal en dos caballos que luego obsequió al entonces presidente Juan Domingo Perón. Más adelante realizó también largas travesías en bicicleta hasta llegar a Mendoza en pleno invierno. Automáticamente se convirtió en mi ídolo. La siguiente foto era una copia original de un retrato de Antoine Saint Exupery (autor de “El Principito”) aviador que supo surcar los aires patagónicos en su aeroplano. Fascinante la foto, deslumbrante él.

 

Nos despedimos de la cordial guía quien insistió fervientemente en que completásemos el libro de visitas antes de partir, en él expusimos nuestra satisfacción de haber visto y aprendido un poquito más de algo.

 

Mientras volvíamos al hospedaje vimos a un par de chicos argentinos que se hospedaban en lo de Elcira que también andaban en bici. El clima les había impedido seguir su rumbo norte, estaban haciendo dedo al costado del camino con bicis y todo. No alcanza ninguna exageración que se aproxime a describir la intensa y persistente furia de Eolo. Desde mi intimidad deseé lo mejor para ellos.

 

Me separé de Fede y Analía por un rato ya que nos reencontraríamos a la cena.

 

El intervalo duró lo que un buen baño y una leve fiaca en la cama. Nuevamente a la hora señalada Federico hizo sonar el timbre del hospedaje de Elcira anunciando que venía en mi búsqueda. Analía me cedió el asiento delantero en el coche y fuimos los tres rumbo a un Fast Food ubicado en el centro. Compartimos la cena en ese lugar pero el postre lo saboreamos en una heladería, ahí mismo me dieron una novedad que me dejó helado de alegría: ellos estaban dispuestos a seguir mi huella hasta Ushuaia y se ofrecieron a cargar con mis equipos para hacer más llevadero los últimos kilómetros, serían mi apoyo logístico.

 

Una vez más, agradecido, mis ojos se empañaron íntimamente en el silencio de mi emoción, ellos apenas ligaron uno de mis más lindos abrazos.

El espacio de los lectores

Guau! No solo tu aventura y todo el viaje es inspirador, si no que ya hasta nos mandás esas frases y conclusiones mucho más motivadoras!! jajajaj Ya estás cerca de completar el recorrido, y a nosotros también nos da esa sensación de que llegará el "pucha, ya se acabó..." pero bueno, todo este relato de viaje queda para compartir muchas cosas más. Suerte y esperamos los próximos relatos! ! !

Alejandro

Leo: Desde que te conocí, cuando este viaje era un sueño por cumplir, que dije que para realizar sueños, solo hay que tener la resolución de empezarlo, y luego solo contagiar a todos los que se te cruzen. Ellos alimentarán tu sueño, le darán sentido y te ayudarán a que vos lo hagas. Y así crecerás, ya no volverás a ser el mismo, habrás llegado a la conclusión de que sos capaz de hacer cosas que nunca hubieras creído, y no pararás hasta que planees un nuevo sueño. Muchas gracias por dejarnos acompañarte y disfrutar de tus relatos.

Héctor

como siempre encantada de leer tu aventura .q lindo relatas !!!! es en realidad x q disfrutaste de cada momento vivido y no te permite olvidar nada... .

marta

es realmente increible la capacidad de describr cada momento -cada palabra escrita hacen que uno se transporte a esos momentos y lugares!!!felicitaciones!!!!!

Romina

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