Un destino con forma de ruta

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“Zapala, más lejos de lo que pensaba…”

Jueves 21 de enero de 2010

“Zapala, más lejos de lo que pensaba…”

Sabía que solo me separaban 60 kms de Zapala así que mi mañana fue muy relajada.

 

Sonia y Julián estaban prontos a partir cuando yo tomaba el primer mate. Les convidé la criolla infusión y saqué fotos de ellos y sus bicis.

 

Se acercó también Tino que les hizo firmar el libro de visitas a ellos para registrar su paso por el camping. Tino debe haber agarrado el libro de visitas de extranjeros ya que a mi no me hizo firmar nada… en fin…

 

Salí súper  tranquilo al compás de un pensamiento que me dictaba: “en dos horas estoy”, cuan lejos de lo cierto resultó ser.

 

Rumbo al empalme con la Ruta 40 se me acerca un pibe en bicicleta que comienza a preguntarme cosas de mi bici y del viaje. Él también era ciclista y me contó algunas de sus experiencias. Me acompañó hasta la estación de servicios que se encuentra al final del pueblo.

 

Ahí mismo compré algunos chocolates y algo fresco para comenzar la pedaleada. Una pareja mayor de entrerrianos se sorprendió al verme. Comenzaron a dispararme las preguntas cuyas respuestas ya conozco de memoria. La regordeta y simpática mujer exigió una foto conmigo así que posó a mi lado como quien lo hace junto a una estrella del espectáculo.

 

Apenas comenzado el trayecto del día me encontré con una larga pendiente en subida que exigió a mi esfuerzo recientemente recuperando en  esos dos días casi sin pedaleo. Me la banqué re bien.

 

Después aparecieron más subidas sazonadas con un poco de viento (obviamente en contra). Ya no me la bancaba tanto, tuve que subir algunas cuestas caminando con la bici en la mano.

 

Esa idea de que iba a ser una jornada liviana se disipó en el viento, las subidas y el paisaje que de repente se volvió desértico.

 

“Zapala, más lejos de lo que pensaba…”

Comprendí que nunca hay que menospreciar los recorridos por más sencillos que parezcan, cada tramo se las arregla de alguna manera para complicar mi avance. Llegar a Zapala me llevó más del doble de tiempo estimado.

 

Luego de varias horas veo a la ciudad desde lejos y  percibo su gran extensión. Entro a través de su circunvalación y me detengo en un “fast food” para almorzar algo lo más saludable posible.

 

Consulto a un señor que caminaba por ahí respecto de algún camping; éste me indica el camino para llegar a “El Bosque” que es el camping municipal de Zapala.

 

Cuando llego al lugar me recibe Antonio, el encargado quien de manera muy cordial, me cuenta los detalles y pormenores de las instalaciones.

 

El predio es bien grande, tiene una cómoda pileta, parrilleros iluminados y un bosque destinado a las carpas, también es económicamente muy pero muy accesible.

 

“Zapala, más lejos de lo que pensaba…”

Sabía que al llegar a este punto de la travesía debería tomar una decisión que contemple tanto mi voluntad de llegar como la ganas de pasarla bien. Sucede que los siguientes 250 kms de la Ruta 40 se presentan completamente desolados, sin ningún pueblo donde parar a pasar la noche ni abastecerme. Consulté con la guía que llevo, constaté con mis mapas digitales, corroboré con el comentario que me hicieron unos vecinos de carpa neuquinos hasta concluir con la palabra más autorizada, los choferes de micros sentenciaron: “de acá hasta allá no a nada.”

 

Entiendo mejor que nadie que ésta es una travesía en bicicleta, pero entiendo, también mejor que nadie, que la bici es el MEDIO y que YO SOY EL FIN.

 

La decisión fue tomada sin reparos: mañana a “San Martín de los Andes” me voy en micro. No me aflige en lo más mínimo sumar kilómetros en un colectivo. 

 

También sufriría un desvío ya que llegaría a Bariloche por el camino de los siete lagos que es bellísimo.

 

El resto de mi día en el camping transcurrió sin mayores detalles.

 

Luego de la cena, como es el hábito de muchas especies, me fui a acostar.

 

Esa noche dormí como un animal.

El espacio de los lectores

Ciao Amico, stiamo aspettando i taxi x ripartire x Buenos Aires... poi Italia. Sei stato per me e per gli altri un grande incontro... quelle esperienze che solo "Il Camino" ti puo dare. Buon viaggio... ti seguiro attraverso il tuo blog. Un Abbraccio... ricorda che "El Hico della Flores no pensa alla Manana" gigi

gigi

Leom fue una decisiòn acertadísima. Realmente yendo sólo, son muchísimos kilómetros para hacerlo en bicicleta. Hace 4 años (para esta fecha) que con mi esposa hicimos este mismo camino y recuerdo muy bien la soledad del lugar. No le quita ningún mérito el ser precabido. Te sigo leyendo.

Norberto

Perfecto, ni los Piche andan por ahí.

Horacio Cirigliano

Fiera, adhiero a la decisión tomada, lo hice en moto y es un garrón!!!

Diego Tarditti

Tambien la hice en moto, Leo. Me venía preguntando, mientras seguía los relatos de dias anteriores : "Como carajo hará este vago en ese tramo??"

Easyrider

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